Cirugía de Cornea

cornea

¿QUÉ ES LA CIRUGÍA DE CÓRNEA?

El médico aplicará gotas anestésicas en el ojo, de tal manera que la persona no siente dolor durante la cirugía.

El tipo exacto de cirugía que se hace varía con cada persona. En muchos casos, el cirujano utilizará un instrumento llamado microqueratomo para levantar la superficie anterior de la cornea, para remodelar los tejidos; luego, se usa un láser para remodelar la superficie de la misma y se reubica el tejido en su lugar.

Este método de cirugía refractiva ofrece menos efectos secundarios comparado con la queratotomía radial, que era común en los años 80, y generalmente se operan ambos ojos en la misma sesión.

INDICACIONES DE LA CIRUGÍA DE CÓRNEA

La cirugía refractiva se utiliza para tratar la miopía, de tal manera que la persona ya no necesita usar gafas. De igual modo, hay disponibilidad de procedimientos para tratar la hipermetropía y el astigmatismo.

CUALES SON LOS RIESGOS DE LA CIRUGÍA DE CÓRNEA

Es posible que la visión no se restaure completamente después de la cirugía, lo que se denomina corrección insuficiente. En algunos casos, se puede dar una corrección excesiva de la visión.

Después de la cirugía, algunos pacientes pueden presentar:

  • Manchas (halos) en los ojos
  • Dificultad para ver de noche debido al brillo (sensibilidad a la luz)
  • Desprendimiento del colgajo, incluso mucho después de la cirugía
  • Infecciones de la córnea que pueden llevar a pérdida permanente de la visión (inusual)
  • Cicatrización que puede conducir a pérdida permanente de la visión (inusual)
  • Resequedad en los ojos

DESPUÉS DE LA CIRUGÍA DE CÓRNEA

El procedimiento generalmente es indoloro y la persona debe experimentar una mejoría inmediata en su visión.

Los estudios a largo plazo muestran que la mayoría de las personas que se han sometido a este procedimiento ven cerca a 20/20 sin gafas, mientras que unas cuantas personas (alrededor del 10%) siguen necesitando gafas o lentes de contacto. Rara vez, hay complicaciones graves que disminuyen la visión de manera permanente.

CONVALECENCIA

Se pueden usar gafas protectoras, aunque la recuperación completa puede tomar varios días.

El paciente puede retornar rápidamente a la mayoría de sus actividades en 72 horas aproximadamente; sin embargo, se debe evitar golpear el ojo o tenerlo bajo el agua (nadando, por ejemplo) durante al menos cuatro semanas.